Cómo establecer tu propio benchmark de strokes gained
Los benchmarks de golfity te dicen cómo juegas frente a un handicap 10. No te dicen si juegas mejor que en mayo. Para eso necesitas una línea base hecha con tus datos.

Cada número de strokes gained es una comparación, y golfity te da siete jugadores de referencia: PGA Tour, scratch y handicaps del 5 al 25. Esa lista responde muy bien a una pregunta. ¿Cómo juego frente a golfistas de mi nivel?
Lo que no responde es la pregunta que aparece después de unos meses registrando rondas: ¿juego mejor que en mayo? Para eso hace falta un benchmark personalizado construido con tus propias rondas, donde el jugador de referencia eres tú.
Lo bueno es que ya tienes los datos. Montar tu línea base de strokes gained lleva unos quince minutos y una hoja de cálculo, y a partir de ahí cada ronda te da una respuesta clara sobre si el trabajo está sirviendo de algo.
Qué es exactamente un benchmark personalizado
Un benchmark estándar es una tabla de golpes esperados para un jugador de referencia desde cada lie y distancia. No puedes reescribir esa tabla, y tampoco te conviene: sale de datos reales de golpes y es lo que hace que las cuentas de strokes gained tengan sentido.
Un benchmark personalizado es otra capa que va encima. En lugar de sustituir la tabla de referencia, tomas tus resultados de strokes gained contra una referencia fija y defines tu propia línea base:
En mis últimas 10 rondas, medidas contra el benchmark de handicap 20, promedio -1,05 en salida del tee, +0,13 en approach, -1,08 alrededor del green y +0,64 en putting.
Esa línea es tu benchmark. Desde ese momento una ronda es buena o mala respecto a esos cuatro números, no respecto a un desconocido con tu mismo handicap. Un -0,6 en salida del tee deja de ser “otra vez fatal con el driver” y pasa a ser casi medio golpe mejor de lo normal en ti.
Paso 1: fija un ancla y no la toques
Elige uno de los siete benchmarks de golfity y mantenlo mientras estés midiendo. Cambiarlo a mitad del proceso es la forma más habitual de arruinar una línea base.
Cuál elijas casi da igual para medir progreso, porque estás comparando tus números con tus números. Lo que importa es que no se mueva. Si promedias cinco rondas contra la tabla del PGA Tour y otras cinco contra la de handicap 20, tu “mejora” es solo la distancia entre dos jugadores de referencia.
Dos opciones razonables:
- El benchmark más cercano a tu handicap. Tus números quedan alrededor de cero y las cuatro categorías se leen de un vistazo.
- Scratch (0 HCP). Es el valor por defecto en golfity y funciona bien si tu handicap está bajando rápido y puede cambiar de tramo durante la temporada.
Si dudas cuál te encaja, en por qué golfity muestra distintos benchmarks está explicado qué significa cada uno. Ten en cuenta que cambiar el benchmark es una función Pro, así que las cuentas gratuitas ya están ancladas al valor por defecto y pueden saltarse este paso.
Paso 2: reúne rondas suficientes
Diez rondas es el mínimo práctico. Con cinco tendrás un número, pero será un número hecho casi todo de ruido y acabarás persiguiendo una tendencia que en realidad era un día bueno con el putter.
El golf hace mucho ruido. El putting de una sola ronda varía dos golpes o más por motivos que no tienen nada que ver con tu golpe: posición de banderas, velocidad de greens, si tus approaches te dejaron a 5 metros o a 12. Promediar elimina esa parte. En cuántas rondas necesitas para tener estadísticas fiables verás dónde se estabiliza cada categoría, y el putting es la que antes se asienta.
Procura que las rondas sean comparables. Diez rondas en tu campo habitual más una escapada a un campo dos golpes más difícil te desplazan el promedio sin decirte nada sobre tu juego.
Paso 3: promedia cada categoría por separado
No hagas la línea base con el total. El total esconde justo lo que quieres ver, porque un mal día de approach compensa un buen día de salida y la suma parece estable mientras las dos mitades se mueven.
Saca tus últimas diez rondas y ordénalas por categoría. En golfity, la tabla de strokes gained en Estadísticas → Últimas rondas ya te lo muestra ronda a ronda, o puedes exportar tus resultados a una hoja de cálculo.
Este es un ejemplo realista de un handicap 18 medido contra el benchmark de handicap 20:
| Ronda | Salida del tee | Approach | Alrededor del green | Putting | Total |
|---|---|---|---|---|---|
| 1 | -0,9 | +0,4 | -1,3 | +0,6 | -1,2 |
| 2 | -1,8 | -0,7 | -0,4 | +1,2 | -1,7 |
| 3 | +0,3 | +1,1 | -2,0 | -0,5 | -1,1 |
| 4 | -2,2 | -0,2 | -0,8 | +0,9 | -2,3 |
| 5 | -0,6 | +0,8 | -1,5 | +0,3 | -1,0 |
| 6 | -1,4 | -1,3 | -0,6 | +1,5 | -1,8 |
| 7 | -0,1 | +0,5 | -1,1 | +0,7 | 0,0 |
| 8 | -1,9 | +0,2 | -0,9 | +0,4 | -2,2 |
| 9 | -0,7 | -0,4 | -1,7 | +1,1 | -1,7 |
| 10 | -1,2 | +0,9 | -0,5 | +0,2 | -0,6 |
| Med. | -1,05 | +0,13 | -1,08 | +0,64 | -1,36 |
Esa última fila es el benchmark. Apúntala donde la vayas a ver, porque la idea es comparar las rondas siguientes contra ella y no contra el recuerdo difuso de cómo llevas jugando.
Solo con esto este jugador ya sabe algo útil. Putea mejor que sus rivales de nivel y lo pierde todo entre la salida y el juego corto alrededor del green. Su mejor ronda de las diez fue la 7, que probablemente no le pareció nada del otro mundo.
Paso 4: calcula tu margen de ruido
El promedio solo no basta. También necesitas saber cuánto oscilan tus rondas normalmente, para distinguir un cambio real de un martes cualquiera.
La versión rápida: coge el valor más alto y el más bajo de cada columna y quédate con la mitad de la diferencia.
| Categoría | Línea base | Rango | Media dispersión |
|---|---|---|---|
| Salida del tee | -1,05 | -2,2 a +0,3 | 1,25 |
| Approach | +0,13 | -1,3 a +1,1 | 1,20 |
| Alrededor del green | -1,08 | -2,0 a -0,4 | 0,80 |
| Putting | +0,64 | -0,5 a +1,5 | 1,00 |
Con eso la regla sale sola. Una ronda suelta con -0,5 en salida del tee no es progreso para este jugador, porque cabe de sobra en una dispersión de 1,25 golpes. Un promedio móvil de cinco rondas que pasa de -1,05 a -0,5 sí lo es, porque los promedios se estrechan a medida que crece la muestra.
Usa el margen de ruido para no venirte arriba tras una buena ronda y para tener paciencia tras una mala. La mayoría de golfistas abandona su plan de práctica sobre la tercera semana, justo cuando la señal todavía es más pequeña que el ruido.
Paso 5: convierte las diferencias en objetivos
Una línea base personalizada hace que fijar objetivos sea concreto, porque los números dejan de salir de la intuición.
En el ejemplo, los dos agujeros están en salida del tee (-1,05) y alrededor del green (-1,08), que juntos son más de dos golpes por ronda. Objetivos razonables para la temporada:
- Salida del tee: -1,05 → -0,50. Medio golpe por ronda. En handicaps medios casi todo ese hueco son bolas perdidas y salidas fuera de juego, no metros de menos.
- Alrededor del green: -1,08 → -0,60. Otro medio golpe, y normalmente es cuestión de eliminar el chip gordo que deja la bola en la hierba alta antes que de añadir golpes nuevos.
- Putting: +0,64, no lo toques. Es su punto fuerte. Protégelo.
Eso es cerca de un golpe por ronda, el tipo de mejora que sí se nota en la tarjeta sin rehacer el swing. Compáralo con el objetivo alternativo de “pegar mejor con el driver”, que no se puede medir y por tanto no se puede terminar. Si quieres comprobar cuánto vale un golpe concreto mientras defines objetivos, pásalo por la calculadora de strokes gained.
Paso 6: renueva la línea base con calendario
Una línea base que nunca se actualiza deja de ser un benchmark y se convierte en un trofeo de la primavera pasada.
Recalcúlala cada 10 o 15 rondas, o al empezar cada temporada. Guarda las anteriores. Ese histórico de líneas base es el registro real de tu mejora, y es bastante más honesto que el movimiento del handicap, que mezcla dificultad del campo y suerte:
| Periodo | Salida del tee | Approach | Alrededor del green | Putting |
|---|---|---|---|---|
| Primavera 2026 | -1,38 | -0,05 | -1,26 | +0,58 |
| Verano 2026 | -1,05 | +0,13 | -1,08 | +0,64 |
Aquí hay dos cosas que destacan. La salida del tee mejoró un tercio de golpe y el juego alrededor del green casi dos décimas, que es un ritmo creíble para alguien que está trabajando en ello. Y este jugador todavía no vería nada de eso reflejado en su handicap, porque medio golpe por ronda entra dentro de la variación normal de cualquier tarjeta.
Los errores que rompen una línea base
Cambiar el benchmark ancla a mitad de la medición. Ya está dicho arriba, pero conviene repetirlo porque es el error que corrompe todo lo demás sin avisar.
Mezclar campos de dificultad distinta. Strokes gained ya ajusta por los golpes que realmente te tocó jugar, pero un campo con carries obligados y greens pequeños te va a poner golpes más difíciles. Si la mitad de tus rondas son de un campo que juegas dos veces al año, sepáralas en su propia línea base.
Comparar temporadas sin decirlo. El golf de invierno con calles blandas y bola mojada no es el mismo juego que el de agosto. Comparar temporada contra temporada funciona; comparar abril contra enero, no.
Hacer línea base de una categoría que apenas registras. Si usas el modo rápido y te saltas la selección de palo en algunas rondas, ten presente qué categorías tienen menos datos antes de sacar conclusiones de ellas.
Empieza por diez rondas
Abre tus últimas diez rondas, apunta cuatro números y ya tienes un benchmark que no tiene nadie más. No te va a decir si juegas bien. Te va a decir algo más útil: si estás mejorando y en qué parte del juego.
Registra unas cuantas rondas más en golfity y la comparación se hace sola.





